Exposiciones anteriores en Galería COLUMPIO

"Hanno ucciso un poeta" Han matado a un poeta

Javier Chavarría

Fue expuesta desde el 2 de julio de 2010 hasta 17 de julio de 2010.
Obra de la exposición

La frase, Hanno ucciso un poeta, convertida en un cartel de letras de madera de 3 X 3 metros, ocupa casi toda la sala de la galería, llegando del techo al suelo, y convirtiendo las palabras de denuncia en un grito que no cabe en el espacio. “Han matado a un poeta” advierte de la necesidad de los intelectuales y los artistas en una sociedad con tendencia a tecnificarse y que deja de lado el espacio a la sensibilidad y a la reflexión humanista.

Esta frase, incluso puesta en cualquier contexto, advierte de la fragilidad de los arquetipos que hemos construido. La fragilidad del equilibrio de nuestro organizado mundo occidental, que está construido sobre cimientos endebles y que se levanta como una fachada que no tuviera nada detrás.

En la exposición aparecen otras frases relacionadas con Pasolini, como: “todos estamos en peligro” que fue pronunciada por el poeta en su última entrevista. La lectura más simplista sería hacer hincapié en el aspecto premonitorio de la misma, dado que el autor fue brutalmente asesinado esa misma noche. Pero resistiéndome a esta asociación, la advertencia de Pasolini, dirigida a un público amplio, alertaba sobre la dramática materialización de la sociedad italiana del momento (1975), la perdida de referentes éticos y espirituales, la veloz carrera hacia un consumismo sin freno y hacia un progresivo e imparable abandono de los más elementales valores sociales y personales.

También encontramos en los dibujos es Sapere Aude, la máxima latina acuñada por Horacio en el siglo I a. C., encontrada en una carta a su amigo Lolius. Su divulgación contemporánea se debe a Immanuel Kant, en su ensayo ¿Qué es la Ilustración? Tiene muchas traducciones pero, en el contexto de la carta de Horacio se puede entender como «tener el valor de usar tu habilidad para pensar». También se traduce como «atreverse a pensar» o «atreverse a saber». Y el artista la usa en el contexto de la exposición con la intención de exhortar al público a que hagan un ejercicio de toma de conciencia. Una vez que se conoce se debe actuar, y éste es un drama que muchos preferirían evitar. Por ello, Sapere Aude te pide que tengas el valor de saber y ser consecuente. Los dibujos nos hablan de los diferentes espacios que los ciudadanos encuentran en la sociedad para poder expresar sus ideas y mostrar sus puntos de vista. Frente a los formatos oficiales (urnas y escrutinios) el cartel en la calle, la pancarta o la octavilla sirven para dar forma a la voz que nadie escucha. Con esta intención, Javier Chavarría idea espacios y construcciones para dar voz al ciudadano que permiten visibilizar las diferentes posturas.

Por otra parte el poeta vela por toda la sociedad y su asesinato es el del centinela que nos avisa de los peligros. Sin él estamos desprotegidos frente a las agresiones contra los valores imprescindibles.

La obra quiere hacer oír bien alto, bien claro que nuestra construcción social es frágil y que no estaremos seguros hasta que no lo estemos todos; cada raza y cada etnia, cada individuo con sus verdades y sus ritos, cada ecosistema, incluyendo la Naturaleza en cualquiera de sus expresiones.

En su planteamiento formal, la obra contrapone los brillantes colores de la amable sociedad de consumo y su formato más tipificado (el del cartel publicitario), con una verdad que cuesta asimilar; los más asentados y reconocidos logros y conquistas en el campo de los derechos del hombre, el enorme esfuerzo del día a día por construir una sociedad justa y segura se puede perder con la facilidad con la que desaparece bajo las llamas el bosque, en el fragor de un incendio. Su tamaño y aislamiento evocan la ruina de una civilización pasada, lo que le confiere a la obra un cierto aspecto de paisaje después de la batalla.

Los setenta italianos se conocen como los años de plomo, Anni di piombo, ya que estuvieron marcados por la inestabilidad gubernamental, la lucha armada y la violencia callejera. Pier Paolo Pasolini filma sus últimas películas mientras nacen infinidad de organizaciones de izquierda y se suceden constantes atentados. Hay quien ha apuntado que la década comenzaba en 1968 con las manifestaciones y la masacre de la Piazza Fontana en Milán, en la que murieron 17 personas.

Esta instalación y el conjunto de dibujos que la acompañan también cuentan una historia, pero tratando siempre de rodear esa pantalla de representación y mostrar lo que hay detrás, narrar desde el punto ciego de la mirada. Muestran las cosas que se quedaron fuera de cuadro. Los dibujos explican el proceso de construcción de la imagen, parecen ser bocetos de una instalación pero rápidamente se delatan ellos mismos como pura escenografía que representa esa misma construcción: no sabemos si esos carteles están siendo montados o desmontados, si la consigna “todos estamos en peligro” está por ser lanzada o si ya ha sido consumida y está obsoleta./p>

Aunque la muerte del director Pier Paolo Pasolini pasó a formar parte de otra escenografía, la de la escena mediática, estos dibujos retoman esa historia para contarla como el propio Pasolini pudiera haberlo hecho; haciéndolo a través de la poesía: “poesía es para Pasolini, una mezcla de tragedia, lucidez crítica y un goce dionisiaco que abre los sentidos a la experiencia física (y metafísica) de la vida siempre al borde de la catástrofe” según Eduardo Gruner. Cuando Alberto Moravia dice en su discurso durante el funeral del poeta, “hoy a muerto un poeta” habla de la muerte de la poesía y de la muerte de una posibilidad para el pensamiento critico; de esa posición privilegiada e incómoda del artista que puede ser político más allá de las ideologías y vivir en el intersticio. Por eso tiene mucho sentido usar la fachada de un centro okupado para mostrar sus palabras, como hace Javier Chavarría en uno de sus dibujos en esta exposición, más allá del activismo partidista la muerte de un poeta es la muerte de ese espacio crítico visceral y autónomo:

“No me gusta eso que hipócritamente se llama postura independiente. Si soy independiente lo soy con ira, dolor y humillación: no apriorísticamente, con la serenidad de los fuertes, sino a la fuerza”.

“Ha muerto un poeta” es un grito en el espacio expositivo que, al igual que la pantalla de cine llena necesariamente la sala de proyección, acorralando la mirada y asfixiado el espacio. Para proyectar la idea de que no cabe nada más. Aquello que está realizado para ser visto por un gran número de personas desde lejos, aparece aquí invadiendo la mirada individual con una distancia mínima. Es el encuentro súbito con ese impulso comunicativo. La propia valla desterritorializada es una referencia de desplazamiento y conexión de los diversos lugares de lo político: es un dispositivo público de masas introducido en un espacio privado y limitado. Se ha convertido en soporte para lo personal aunque siempre haya sido un elemento absolutamente despersonalizado. Es un imperativo a la búsqueda de los valores propios y a la valentía que implica pensar: Sapere Aude.

A menudo los paisajes para Pasolini no tienen que ver tanto con el espacio concreto, como con un estado emocional. Los dibujos presentan estas vallas en diferentes situaciones, como si fuesen vestigios de una civilización anterior, en ningún o cualquier lugar. Pero más que contextos sociales concretos, también son estados de compulsión expresiva. Todos esos elementos forman parte de una misma historia de esa lírica de la resistencia, cargados de una gran densidad utópica. También su cuerpo cubierto se convierte en un paisaje desértico pero esta vez temporal ya que el cielo estrellado está representado tal y como se vería en que la noche en que fue asesinado. Ese mismo año Sartre perdió la vista.

Dibujando Páginas

Varios Artistas

Fue expuesta desde el 13 de mayo de 2010 hasta 28 de junio de 2010.
Obra de la exposición Dibujando Páginas

Inauguración de la 2º parte JUEVES 10 de 20,00 a 22,00 h

Algunos de los artistas participantes: Amaya Bombín, Carmen la Griega, Pepe Medina, Paula Fraile, Pedro Núñez, Paula Tejedor, Sao Torpez, DAI.K.S., Jose Emilio Antón, Manuel Olias, Yuko Kayumi, Tamara Arroyo, Tania Tsong de O`pazo,

El dibujo es una forma de expresión gráfica universal, una de las modalidades fundamentales de las artes visuales; utilizado por la humanidad desde Altamira, para transmitir ideas, proyectos… y en definitiva cultura.

En el renacimiento cobra aún más valor autónomo con retratos, paisaje, proyectos arquitectónicos, etc., y sobre todo con los códices de Leonardo, un claro antecedente de los libros de artista de dibujo.
El Códice Atlanticus, de 1119 folios, de 65 por 44 cm., reordenado en 12 volúmenes y el Códice Madrid cuyo primer volumen tiene 191 folios pueden ser ejemplos definitorios; como los cuadernos de apuntes de viajes, en pleno romanticismo de artistas como C. D. Friedrich o arquitectos como k. F. Schinkel.

Incomprensiblemente, se recuerda más al dibujo como soporte de estudios previos de todos los géneros artísticos y artesanales; perdiendo, ante entendidos y profanos, el carácter de obra de arte autónoma, con tantas posibilidades expresivas como cualquier otro género de las Bellas Artes. Paul Valery decía que las tres grandes creaciones humanas eran el dibujo, la poesía y las matemáticas.

El libro de artista es una obra de arte realizada por un artista visual. El libro de artista como género de las Bellas Artes, se concreta en la segunda mitad del s. XX, con la autodefinición de obra de arte a un libro por Edward Ruscha. Esto no deja de ser una simplificación inevitable ya que sigue abierto el debate sobre la definición o imposibilidad de definición del libro de artista.

Debate, también, en la forma del soporte a utilizar: o el formato tradicional del libro industrial actual o la totalidad de formas y medios de transmisión de ideas a través de la historia, como tablillas babilónicas, rollos de seda, papiros, ostracas…. En definitiva, multitud de fuentes de inspiración para los libros de artista, más todo lo que la imaginación pueda concebir; ya que el libro de artista es uno de los géneros artísticos que más libertad permiten a un artista.

En España, después de décadas de ser una minoritaria opción de trabajo para los artistas, con muy escasa repercusión en exposiciones, Museos y Centros de Arte; pasa, en estos momentos, por un auge enriquecedor y por su lenta incorporación a las colecciones públicas, aunque sigue siendo un género bastante desconocido para los coleccionistas y el público amante del arte.

La exposición Dibujando páginas. El dibujo en los libros de artista, en la Galería Columpio de Madrid, viene a defender y divulgar estos dos géneros de las Bellas Artes; el dibujo, como obra de expresión artística autónoma, y no como simple boceto de trabajo de todo artista y el libro de artista como obra de arte.

En los libros que se exponen se pueden visionar distintas técnicas de dibujo, desde tradicionales tintas o lápices hasta incisiones con buril, cortes y recortes o hilos que dibujan formas.

La Galería Columpio, une en esta muestra sus dos vocaciones, el dibujo como valor expresivo y el libro de artista como soporte artístico; en ambas lleva ya una trayectoria constatada, mediante exposiciones de artistas especializados o las pequeñas ediciones numeradas.

Esta exposición forma parte del Primer Encuentro Internacional en red sobre el libro de artista, el libro ilustrado y la edición de arte, cuyas actividades se están desarrollando durante varios meses en varios países de dos continentes.

Acople

Ángel Hernández Tuset

Fue expuesta desde el 25 de marzo de 2010 hasta 8 de mayo de 2010.
Obra de la exposición Acople

en el proceso de envío de información. Dibujos como pantallazos o saltos de imágenes que durante un instante intentarán cambiar, volver donde estaban o intentar mutarse con otra emisión.

Esta mala señal o desfase genera una nueva imagen (dibujo) resultado de la distorsión y la unión selectiva de las originales con un nuevo patrón.

Personajes y líneas que pasan por una abstracción en la que el motivo se repite hasta el infinito, como si fueran ondas, interferencias, acoples sonoros o lugares de almacenaje y condensación. Para llegar a una “figuración desfigurada” en la que diversos seres resultantes de esta mutación, la cultura basura, el voyeurismo y multiplicidad, campan a sus anchas despertando inquietud en el espectador.

Judías Verdes

Carmen La Griega

Fue expuesta desde el 11 de febrero de 2010 hasta 20 de marzo de 2010.
Obra de la exposición Judías Verdes

Después de que en estos tres últimos años la actividad de la artista estaba ligada a sus actuaciones de obra plástica en movimiento. Ahora presenta una nueva historia en forma de exposición con el título: Judías Verdes. La esencia de sus personajes: de mitología, ficción, transformación y el carácter trágico continúa presente en esta obra sobre papel.

La Judía se dirige al espectador, Espectador, quiero hilvanar para ti, en estos cuentos milesios, una serie de variadas historias y acariciar tus ojos benévolos con un grato murmullo; dígnate tan solo en recorrer con tu mirada estos papeles dibujados con mis manos sobre el carbón y la tinta, y podrás admirar a criaturas humanas que cambian de forma, condición y viceversa, y que posteriormente recobran su estado primitivo. Empiezo.

Para comprender la obra de Carmen García es necesario saber que ella misma se bautizó como Carmen La Griega tras una estancia de varios años en Grecia que marcaría una obra en la que la cultura clásica y el mito se erigen como elementos estructurales.

La exposición se presenta con un coro frontal en el que Medea, Aracne, Yerma y la diosa blanca han trascendido la acción para convertirse en iconos religiosos. Todas ellas, a lo largo de los últimos años, han vivido su tragedia; algunas referidas a acontecimientos reales, como el drama de la diosa blanca, relacionado con la masacre de la escuela de Beslán; otras derivadas de la biografía de la artista, emociones llevadas al extremo que tienen que ver con el amor, el deseo, la pérdida o la maternidad, que nacen de la crueldad y de la desesperación, pero que a medida que suceden se van apaciguando.

Pero ni Yerma, ni Medea, ni Aracne, ni la Gran Madre Negra llegan nunca a desaparecer, porque en el mito siempre queda la metamorfosis, y así las encontramos entre los cientos de dibujos que almacena su creadora renovadas una y otra vez pero reconocibles por una serie de atributos como las manos que son las que generan, transforman y solucionan, o un mechón de pelo, o la ausencia de rostro.

En este viaje iniciático que son los dibujos de Carmen García, los materiales empleados tienen una importante carga simbólica. El lápiz, más preciso y contenido, es utilizado en aquellos dibujos más narrativos, los que representan sucesos cotidianos en los que también aparecen elementos más antiguos o conceptos de tradición clásica. Los rotuladores, casi infantiles, evocan el inconsciente, la locura que conduce a la tragedia. El barro convierte a las semidiosas en esculturas votivas, mientras el carboncillo es el elemento que fragua la transformación.

Hace algún tiempo el taller de La griega también se transfiguró. Dejó de ser un estudio de artista para convertirse en un escenario en el que los personajes de sus dibujos tomaron extraña vida a través de muñecos y objetos fabricados y manipulados por ella. A medida que el espectáculo iba sucediendo, al igual que en sus dibujos, la narración desaparecía y la palabra se hacía insuficiente para materializar esa alianza entre el nacimiento, el presente y el futuro que pretende la obra.

Amelie Aranguren

Eadem Mutato Resurgo

Pedro Núñez (1958, Chile)

Fue expuesta desde el 10 de diciembre de 2009 hasta 29 de enero de 2010.
Obra de la exposición Eadem Mutato Resurgo

La mano despliega una dimensión fecunda y sutil, independiente, tanto en sus piezas de origami como en sus grabados, en sus acciones, y en las lecturas del I Ching que realiza sobre el damero. Es una mano que contiene una dimensión instrumental que estimula motores mentales y emocionales.

En los dibujos de Pedro, hay claridad y verdad material. “La geometría que conozco me la enseñó un fragmento cuadrado de papel”- nos dice. Y también: “Los poliedros microscópicos son más numerosos y están sujetos a más cambios que los que podemos ver.”- Es decir: la geometría de los dameros a veces no se ve con el ojo, sólo la siente la mano y el material.

El grafito roza el papel y crea líneas rehuyendo imaginar nada o hacer metáforas de nada. Sus referentes están en la propia celulosa del soporte y en la mina del lápiz. Al igual que los haikus rehuyen reflexiones o valoraciones, sus dibujos desisten de comentar porque son trozos de materia desgajada, poesía en papel, grafito en el aire mismo, y si cabe: cambio de estación y meteorologías. Saltan al vacío, austeros, emotivos, y sin sentido se presentan en bruto ante los sentidos del espectador: piel, vista, olfato, gusto, oído. (“Oído”, sí, que el ruido del papel es crucial al doblar o manipular sus obras) “La geometría que me interesa es invisible, la de las líneas aleatorias que podemos trazar sobre el cielo cuando miramos las estrellas, y nos hacemos las preguntas de siempre” – una frase que enseguida nos evoca a todos los que hemos seguido sus ya míticos talleres de Origami su inteligente ronroneo de sílabas, de estrofas, de citas, de versos y glosas, mientras nos enseñaba a doblar el papel. Esta literatura, siempre trasversal, no empaña ni mancha ni enriquece los dibujos, que son carne de papel mismo.

En esta ocasión los dibujos que se presentan son de dos tipos aunque todos se basen en la línea y se conformen por uno o cuatro formas de papel. Estos últimos forman módulos que rotan, pequeñas esculturas cinéticas que superan el plano.

Sabiendo de ese caos matérico informe del que formamos parte, Pedro se inventa reglas como si esa realidad domable fuera el universo acotado por un oráculo, o un azar invocado, para sorprenderse con resultados no buscados. El artista inventa normas para delinear… y se pone al servicio de esas leyes. Los resultados son hermosos y abiertos. No pensemos que esta exposición nos desnuda al Pedro más íntimo, entendido el dibujo como diario o autorretrato. Me temo que al final sus pedazos de papel ganan la partida y el recorrido se ordena a su manera, tal y como empezó. Estrategias en bucle aparecen y desaparecen como un magma sin cabeza ni cola: "Eadem mutato resurgo" (Aunque transformado aparezco de nuevo igual). “Lo que ves no es lo que hay” reza uno de los títulos de sus dibujos. Títulos sabios que como ramilletes de haikus son tan recios como sus piezas: “Recuerdo que era marzo.”, “Hace tiempo estuve aquí, pero esto es sólo memoria”, “Llamas y llamas, pero no responden”. Sin comentarios.

Más importante tal vez sea aquello que se intentó y se abortó, lo que yo llamaría sus no-dibujos, los que Pedro me confiesa que quedaron en ensayo, en prueba, en fracasos de esa maquinaria chiflada que él mismo diseñó. Otra vez la mano.

En el tintero, repito, quedaron los no-dibujos, una serie que renuncia a ejecutar y que sin embargo nombra “porque el hecho de nombrarlas ya da suficiente entidad”. Espléndidos no-títulos: “El dinero de hoy me lo gasté ayer”, “Habíamos pensado pasar de largo”, “Hay una relación entre esas líneas tuyas y estas líneas mías”, “Los intermediarios pueden llegar a complicarlo todo”.

Releyendo este texto, después de muchos avatares escribiéndolo, diría que los dibujos de Pedro Núñez son dibujos nominalistas, dibujos que renuncian a lo universal y son ellos mismos más allá de Pedro Núñez, más allá de cualquier planteamiento abstracto. Ningún concepto puede sustituir la santa experiencia de manipulación y rotación de su papel y su grafito.

“No hay señales sobre el damero, pero hay madera para rato” – que dice Pedro.

CV Susana Blas Brunel (Madrid, 1969) es historiadora del arte contemporáneo, especializada en creación audiovisual.

Actualmente es redactora del espacio de televisión Metrópolis (TVE2). Escribe en distintas publicaciones sobre vídeo y creación actual, y ha impartido gran número de talleres y conferencias sobre esta materia. Es comisaria independiente. Desde febrero de 2004 comisaría habitualmente la programación estable de videoarte de La Casa Encendida (Videomix).

Aves Especiales

Paula Fraile

Fue expuesta desde el 5 de noviembre de 2009 hasta 5 de diciembre de 2009.
Obra de la exposición Aves Especiales

INVESTIGAR COMO FORMA Y DESCUBRIR COMO TEMA

Paula Fraile es una artista formada en la Facultad de Bellas Artes complutense: su obra actual es ya la de una creadora que tiene su propio mundo, y que encuentra en el dibujo un camino creativo no supeditado a ninguna otra práctica artística, un procedimiento con el que logra construir su propio espacio.

Recuerdo dos trabajos de Paula cuando aún era estudiante: En la revista de Ilustración de la facultad de Bellas Artes Paula publicó algunos de sus primeros trabajos: más allá del lenguaje del cómic, las obras de Paula eran investigaciones sobre las posibilidades narrativas del dibujo.

En su primera individual, en la Sala de Exposiciones de la Biblioteca de la Facultad, Paula presentó una brillante exposición de libros de artista: lejos de los tradicionales cuadernos de viajes o de los tópicos diarios de pensamientos, la obra de Paula definía el libro como un soporte para dibujar donde se apilan capas de imágenes que se superponen. El propio contenedor de la exposición, las vitrinas que proceden de la Real Academia de San Fernando, fueron repensadas y transformadas en superficie ampliada para el dibujo.

En su quinta exposición individual titulada Naves Espaciales celebrada en La Casa del Estudiante Complutense de Madrid, en octubre de este año, Paula Fraile utilizó como soporte de sus dibujos las inmensas cristaleras de este edificio institucional. Las características de la obra de Paula toman cuerpo en esta muestra: la artista utiliza como elemento formal la propia investigación sobre los soportes, sus hallazgos de procedimiento (empleo original de papel adhesivo, combinación de papeles fotográficos y tintas de grabado…)que suponen un estudio práctico de los recursos materiales que Paula combina ex novo y además un trabajo de reflexión básica (desde los fundamentos, filosófica en este sentido) sobre los elementos sobre las herramientas y técnicas de la dibujante.

Paula narra sus descubrimientos formales: “encontré un maravilloso rollo de papel tipo basic pero para impresión de ploter, brillante… llevo un tiempo probando sus posibilidades... yo pensaba que el basic sería el soporte de la exposición, pero me doy cuenta que este papel me gusta con spray, tinta china y lápices grasos…” La combinación personal de soportes y tintas hace que defina de forma original el trazo, la línea, los elementos expresivos de su creación, como si inventara el dibujo de nuevo, como si fuera una permanente Penélope del trazo.

Sobre los temas de su obra, Paula me contaba que el inicio de esta exposición comenzó con "el precipicio de la cabra", un dibujo que no sabía si exponerlo o no, al ser la clave inicial de esta muestra, Paula me decía que este dibujo tiene algo especial que aun no ha descubierto. Es un dibujo hecho en papel fotográfico sobre el que dibuja placenteramente con tinta china.

Paula dice: “cuando tengo una imagen en la cabeza, trato de que al pintarla se parezca todo lo posible a esa imagen mental. Para ello provoco un estado emocional casi todos los días… he sido consciente de esto no hace mucho tiempo… a veces persigo una imagen que se parece a los sueños (no se de que manera tampoco), el caso es que a veces sale y a veces no. Persigo esa imagen dibujando y ese estado emocional lo consigo relajando la mente y con un cosquilleo en el estómago.

Entonces el dibujo surge de manera natural…veo la imagen con claridad y la sigo con mis dibujos… me imagino dibujos con mucha fuerza, grandes y pequeños, trazos negros con tinta china, con dibujitos muy pequeños, algunos toques de color y sobre todo intervenir el escaparate con algo que irá surgiendo a medida que se acerque la fecha”. La caligrafía antropomórfica de Michaux se hace en Paula cadena de imágenes en las que unas llevan a las otras por la lógica del puro grafismo.

Los objetos encontrados de Ferrant son en Paula imágenes buscadas dentro de ellas mismas: por eso el interior de una flor a partir de su textura lisa y su color verdoso se torna campo de fútbol. Paula busca dibujar cada objeto, un ave, una cara, un ala del mejor modo, en la forma esencial que vio en su imaginación.

La suma de esos mejores aspectos produce un paisaje que nunca habíamos visto.

CASA TOMADA Colectiva, 2ª Aniversario de Columpio

THEO FIRMO (Barsil, 1983)

Fue expuesta desde el 17 de septiembre de 2009 hasta 2 de noviembre de 2009.
Obra de la exposición CASA TOMADA Colectiva, 2ª Aniversario de Columpio

En 'Casa Tomada', Theo Firmo (Barsil, 1983) presenta una serie de dibujos y un vídeo que dan continuidad a su investigación acerca del retrato y los espacios familiares que pertenecen a la memoria colectiva. Imágenes que se materializan en líneas sobre papel milimetrado que es una de las señas de identidad de ese artista brasileño y que ahora presenta su primera exposición individual y es en la galería Columpio, en la que en 2007 mostró sus dibujos en una colectiva.

ojo rojo, ojo azul

Pedro Núñez (Chile), Pepe Medina (España), Tania Tsong O. Pazo (Taiwán), Paula Fraile (España), Ángel H. Tuset (España), Theo Firmo (Brasil), Yuko Kayumi (Japón), Manuel Olías (España), Amaya Bombín (España), Xueh Magrini (Colombia).

Fue expuesta desde el 25 de junio de 2009 hasta 16 de septiembre de 2009.
Obra de la exposición ojo rojo, ojo azul

Nacida 2007, esta galería especializada en dibujo contemporáneo y obra sobre papel celebrará, el 25 de junio, su 2º año haciendo una de las cosas que más le gusta: una exposición colectiva.

Y se llamará “ojo rojo, ojo azul”. 10 artistas y decenas de ojos mirando Columpio propuso a 10 artistas, que ya han expuesto en la galería, dibujar pensando en obras que se apreciarían con "los ojos desnudos" o a través de las gafas de 3D.

¿Qué ves cuando lo ves?

Pero no debemos predisponernos a ver los modernos juegos de relieves del 3D, hablamos de los sutiles pero sorprendentes cambios de colores y formas que un dibujo a mano alzada puede ofrecer. ¿Me dejas unas gafas? La galería prestará gafas durante todo el período de la exposición, así los visitantes podrán apreciar las diferentes versiones de un mismo dibujo. Y por supuesto, la obras adquiridas incluirán un par de gafas.

Leña

Pepe Medina

Fue expuesta desde el 24 de abril de 2009 hasta 23 de junio de 2009.
Obra de la exposición Leña

Al ver la Leña de Pepe Medina no pensamos en simples trozos de madera combustible, sus ramas y sus troncos han sido podados con formas que tienen la intención de contarnos algo, hablan y disparan cambiando su significado.

Los dibujos han sido realizados en tinta y acuarela sobre papel, en los que el blanco, el negro y los colores tierra son protagonistas. Pepe Medina (Palencia, 1969), es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense. Su obra puede encontrarse en libros autoeditados y en diferentes colaboraciones en prensa nacional. Durante 2008 su trabajo pudo verse en ciudades como Madrid y Miami.

Canal de Influencias

Manuel Olías

Fue expuesta desde el 1 de abril de 2009 hasta 22 de abril de 2009.

Segunda parte de esta exposición en Columpio con los dibujos de Manuel Olías. La muestra amplía el conjunto de trabajos Canal de Influencias. Serie creada para la muestra Bilocation y A Good Summer to Stay Inside de L.E.S. Gallery y el Lower East Side Studio de Vancuver en Canadá.

Canal de Influencias es una respuesta de estilo y procedimientos aniñados a la continúa perforación del mundo de las ideas en el mundo físico. Un pasadizo flexible, un canal de influencias que puede convertirse en fuga, en ironía o en absurdo. Rígida cabeza impenetrable. Inocente espíritu atravesado, broma y bronca. Estos perfiles canalizados expresan íntima auto-representación, visión del grupo y del espíritu de nuestro tiempo, –una respuesta con un vocabulario hecho con las lineas de colores cambiantes de un encontrado lápiz multicolor.

Completa la muestra uno de los dibujos murales de esta serie, La Astrónoma, de 2008. Lápiz multicolor y ceras sobre dos paneles de papel componiendo un díptico de tres por dos metros.

Al igual que en la primera parte de esta muestra pueden verse los bocetos El Juego de la Casa y Máscara Afro-Alien, y la serie Dibujos a Ciegas de su proyecto Carbon Copy. Un trabajo de más de doscientas dibujos del que se muestran en Columpio setenta de las piezas.