Cuando Hendrik Kerstens (Paises Bajos, 1956) decidió dedicarse por entero a la fotografía en 1995 utilizó como modelo a su hija Paula. Con la intención de documentar los momentos mas importantes de su vida la usa una y otra vez como modelo, haciéndola inmortal, parando el transcurso del tiempo y del olvido. Así, la presenta en relación con los eventos de su propia vida y proyecta sobre ella su fascinación por los pintores holandeses del XVII.
Paco Mesa y Lola Marazuela presentan un proyecto que consiste en dar la vuelta al mundo sobre el paralelo terrestre 45ª 25 N: Europa (Francia, Italia, Croacia, Serbia, Rumanía, Ucrania, Rusia, Kazajstán, Uzbekistán), China, Mongolia, Japón, EE.UU. y Canadá, señalizándolo cada 100 kilómetros a omenos con una placa metáliza. El proyecto funciona a la vez como aventura, disciplina, idea radical de dibujo, misión de exploración geográfica y una línea donde se juntan arte y vida.
Fuente: Festival FhotoEspaña 2009
Foto: Paco Mesa y Lola Marazuela, Tulcea-Periprava, Rumanía.
© Paco Mesa y Lola Marazuela
Blanca Soto Arte presenta la producción más reciente de Santiago Talavera, un mapa heterogéneo e híbrido entre el dibujo y la pintura titulado “Que el destino de las cosas se decida en lugares pequeños”. Una colección de dibujos y pinturas de diferente formato cuyo contenido es el paisaje imaginario. En las imágenes se aprecia que los elementos de exteriores y algún interior han sido manipulados con cuidado y atrevimiento, invitándonos a contemplar a través de superficies irreales y desordenadas, escenas insólitas llenas de excitación y una refinada carga onírica.
El interés de Santiago Talavera por los espacios fragmentarios recrea en las obras de esta exposición un universo extraño, a la vez tierno y terrible donde las piezas que lo conforman han emprendido un camino de riesgo. Los objetos se muestran ambivalentes: miniaturizados, derramados por algún imprevisto o listos para ser redescubiertos. Los escenarios podrían ser maquetas de un niño, y lo que ocurre en ellos evoca un (a veces) necesario desastre para reajustar la realidad; un caos calculado y sin riesgos, porque nos sentimos más a gusto o a la medida de nuestras fuerzas delante de un tablero de ajedrez que a la vista, improbable y farragosa, de la infinitud del universo.[...]¹