A partir del próximo 9 de marzo, el Museo del Prado presentará la exposición El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte, una excepcional ocasión para poder contemplar juntas por primera vez una parte muy representativa de las obras del Museo del Prado y de la colección de armaduras de Patrimonio Nacional. Se trata de un proyecto expositivo inédito en el que se establecerá una comparación directa entre los retratos de corte pintados por los grandes maestros, como Tiziano y Rubens, y las piezas de armadura que vestían los monarcas para simbolizar su imagen de poder en el momento de máximo esplendor de la Corona española. Treinta y cinco pinturas se enfrentará a veintisiete piezas y conjuntos de la Real Armería de Madrid -considerada, junto con la imperial de Viena, la mejor colección del mundo-, para narrar la evolución y el impacto que tuvo el retrato de corte entre los siglos XVI y XVIII. Cabe destacar la exhibición conjunta de Carlos V, a caballo en Mühlberg de Tiziano junto a la impresionante armadura ecuestre del emperador, auténtica obra maestra realizada por Desiderius Helmschmid, uno de los armeros más importantes del siglo XVI.
Partiendo de la muestra presentada en la National Gallery of Art de Washington el pasado año, la exposición El Arte del Poder se presentará próximamente en el Museo del Prado con un proyecto más completo que girará en torno al verdadero significado de las piezas de armería y su representación en la pintura explorando expositivamente un tema inédito, tratado únicamente hasta ahora de forma accesoria en algunos estudios relacionados con la historia del retrato.
Desde principios del siglo XVI hasta finales del XVIII ningún elemento formaba parte tan relevante de las características esenciales de la imagen del gobernante europeo como la armadura. Monarcas, emperadores, príncipes y nobles se hicieron retratar con ella conscientes de su simbólica asociación al poder. El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte incidirá precisamente en el papel trascendente de la Armería como colección de referencia en el desarrollo del género del retrato armado para mostrar la fortuna de la dinastía y su poder dominante en Europa.
La muestra recoge una cuidada selección de piezas forjadas por los armeros más relevantes del Renacimiento como los hermanos Negroli, la familia Helmschmid o Wolfgang Grosschedel, junto a esculturas del taller de Leone y Pompeo Leoni, un tapiz procedente de Patrimonio Nacional, que incluye un retrato armado de Carlos V, y obras de los más importantes pintores del momento como Tiziano , Rubens y Velázquez, procedentes del Museo del Prado y otras instituciones nacionales e internacionales, estableciendo entre ellas una profunda relación en la expresión de la representación del poder y la ideología de los monarcas españoles.
Condiciones de acceso diferentes a las habituales.
La exposición Holandeses en el Prado reúne por primera vez un amplio conjunto de las obras más representativas de la colección holandesa del Prado. Se organiza con motivo de la presentación del primer catálogo de esta colección, prácticamente desconocida, que constituye un contrapunto a la tradición pictórica de la escuela española. La selección abarca todos los géneros propios de esta escuela: marinas, paisaje invernal, escenas de género, bodegón, retratos y escenas. Pieza central es el cuadro de Rembrandt, ahora identificado como Judit en el banquete de Holofernes, una de las obras maestras del Prado y, además, el único cuadro del gran pintor holandés presente en nuestro país.
La exposición incluye, con carácter excepcional, los paisajes de Swanevelt y Both encargados por el rey de España para el palacio del Buen Retiro, y las elegantes escenas militares de Philips Wouwerman.
Coincidiendo con la celebración de esta exposición y como complemento a la misma, el Museo expondrá en una sala anexa La compañía del capitán Reael, de Franz Hals y Pieter Codde, procedente del Rijksmuseum de Amsterdam. Esta pintura, que se exhibe en el Prado como parte del programa 'La obra invitada', permanecerá expuesta en el Museo hasta el 28 de febrero.
Comisaria: Leticia Ruiz.
El próximo otoño-invierno el Museo del Prado ofrecerá la ocasión inédita de explorar y conocer en profundidad a Juan Bautista Maíno (1581-1649), uno de los artistas más originales pero también más desconocidos de la pintura española de la primera mitad del siglo XVII debido a la tardía y difícil identificación tanto de sus datos biográficos como de sus obras, varias de ellas recientemente atribuidas a su mano y que se mostrarán como tales por primera vez en esta exposición.
A pesar de su escasa proyección en nuestros días, motivada por los numerosos y frecuentes equívocos respecto a su propio origen -hasta 1956 no se confirmaría su nacimiento en la villa española de Pastrana, Guadalajara- y producción -muchas de sus obras han sido atribuidas erróneamente a otros artistas-, lo cierto es que Maíno fue una de las voces más autorizadas en materia artística en la corte de Felipe IV, del que había sido maestro de dibujo en su juventud.
Parece que Maíno realizó su primera formación en Madrid, desde donde viajaría a Italia, hacia 1600, país en el que continuaría su formación alrededor de diez años. De vuelta a España, en el segundo decenio del siglo XVII, Maíno desarrolló una pintura impregnada por las corrientes artísticas italianas más innovadoras de la época, con claras influencias de Caravaggio, Carracci, Guido Reni o Gentileschi, entre otros, interpretadas con una singularidad inédita en otros pintores españoles de su tiempo que también se habían formado en suelo italiano.
La exposición reunirá en primicia casi toda la escasa producción conocida del pintor -alrededor de treinta y cinco obras-, junto con algunas obras de otros pintores, con el fin de plantear un recorrido cronológico que permitirá estudiar la evolución del artista y compararla con la de algunos de sus contemporáneos, tanto italianos como españoles.
El próximo 19 de noviembre el Museo del Prado conmemorará su 190 aniversario con el acceso gratuito a la colección permanente y a la exposición temporal Juan Bautista Maíno (1581-1649), una muestra que reúne en primicia casi toda la producción conocida de uno de los artistas más originales del siglo XVII y que está compuesta por treinta y cinco de las cuarenta obras atribuidas al pintor y treinta y una pinturas de los autores que más influyeron en su formación, entre ellos Caravaggio, Guido Reni o Carracci.
Además, el público que acuda al Museo en esta fecha tendrá la oportunidad de participar (también gratuitamente) en los itinerarios guiados que el Área de Educación ofrece para visitar tanto la exposición dedicada a Maíno, a las 17h, 18:00h, y 19:00h, como a las nuevas salas dedicadas al siglo XIX, a las 11h. y a las 13h. Las inscripciones se realizarán 30 minutos antes del inicio de cada recorrido en el mostrador de Educación situado en el vestíbulo de la Puerta de los Jerónimos. Número máximo de participantes por grupo/hora: 15 y 20 personas, respectivamente.
La conmemoración del 190 aniversario del Museo del Prado finalizará con la celebración, a las 19h, de un concierto extraordinario en el que Agustín Álvarez, especialista en música antigua, interpretará obras francesas y españolas del siglo XVIII en un clave copia de la época.
Acceso: Puerta de Jerónimos / Horario: 19h
Las entradas para el concierto se podrán adquirir en las taquillas 1 y 2 de forma gratuita (Puerta baja de Goya) desde el martes anterior a la celebración.
Y, como es habitual durante esta celebración, los niños menores de 14 años que visiten el Museo este día serán obsequiados con un pase familiar que les permitirá volver a visitar otro día la colección permanente del Prado, que por primera vez – y gracias a la reciente incorporación de las colecciones decimonónicas en su discurso expositivo- recorre de forma completa e ininterrumpida la historia del arte español desde el Románico hasta los maestros modernos del siglo XIX. El pase podrá ser utilizado por un grupo de hasta cinco personas, de las que al menos una deberá ser menor de 14 años, entre el 20 de noviembre de 2009 y el 18 de mayo de 2010 (Día Internacional de los Museos).
Joaquín Sorolla (1863-1923) será la primera gran exposición antológica que el Prado dedica a este gran maestro del siglo XIX y la más importante celebrada tanto dentro como fuera de España, donde no ha habido ninguna exposición de estas características e importancia aunque sí otra gran muestra monográfica de carácter antológico que se celebró en 1963 en las salas del Casón del Buen Retiro, organizada entonces por el Ministerio de Educación y Ciencia.
La exposición que presentará próximamente el Prado mostrará por primera vez más de un centenar de pinturas de Sorolla, el pintor español de mayor proyección internacional de su tiempo y una de las figuras capitales de la historia del arte española, en un ambicioso recorrido sobre lo mejor de su producción que incluirá los catorce paneles de la Visión de España pintados para la Hispanic Society of America traídos a España por Bancaja, entidad patrocinadora de la muestra, en el año 2007.
El Museo del Prado presenta por primera vez en España una selección de pintura inglesa del siglo XIX procedente del Museo de Arte de Ponce. Bajo el título “La bella durmiente. Pintura victoriana del Museo de Arte de Ponce”, esta exposición ofrecerá al público español una ocasión única para contemplar lienzos tan célebres como Sol ardiente de junio de Frederic Leighton o la monumental obra maestra de Edward Coley Burne-Jones, El sueño del rey Arturo en Avalón.
La exposición estará compuesta por 17 obras - 10 pinturas y 7 estudios sobre papel- que proporcionarán al público la oportunidad de familiarizarse con la pintura inglesa del siglo XIX y, al mismo tiempo, dar a conocer una parte destacada de la colección del museo puertorriqueño.
Dos de las obras más importantes de la muestra, El sueño del rey Arturo en Avalón y Sol ardiente de junio, llegarán a Madrid procedentes de Londres, donde se han exhibido como parte de una colaboración entre el Museo de Arte de Ponce y la Tate Britain. La selección incluye, además de las citadas, obras de artistas como John E. Millais (1829-1896), Dante Gabriel Rossetti (1828-1882), Thomas Seddon (1821-1856) y William Holman Hunt (1827-1910) pertenecientes a distintas etapas de la Hermandad Prerrafaelita, movimiento surgido en 1848 cuyo objetivo inicial era reformar la pintura inglesa contemporánea -regida por las líneas conservadoras establecidas por la Royal Academy- basándose en una nueva visión de la naturaleza y en la búsqueda de la inocencia estética de los pintores del primer Renacimiento.
El Museo del Prado mostrará, por primera vez fuera de Alemania, una de las mejores colecciones históricas de escultura clásica de Europa. Se trata de la colección del Albertinum de Dresde, adquirida en el siglo XVIII por Augusto II el Fuerte, Rey de Polonia y Sajonia, y que, con motivo del cierre temporal del Museo Albertinum, vendrá a Madrid gracias a un excepcional acuerdo de colaboración entre ambas instituciones. Bajo el título Entre Dioses y Hombres. Esculturas Clásicas del Albertinum de Dresde y del Museo del Prado, la muestra reunirá 46 de las mejores piezas del Albertinum, entre ellas el Efebo de Dresde de la Escuela de Policleto, El Zeus de Dresde y La Atenea Lemnia, ambas de Fidias, La Ménade de Dresde, junto a 20 esculturas clásicas del Museo del Prado en un encuentro irrepetible.