Esta exposición muestra la faceta más multidisciplinar de esta banda formada en 1981 y que desde sus comienzos, ha combinado con éxito la actitud rebelde del punk con la música experimental y el arte conceptual. Se expondrán sus colaboraciones con artistas visuales, directores de cine, diseñadores y músicos así como una serie de obras seleccionadas por la banda. La muestra constituye un cuestionamiento de las prácticas culturales dominantes y una reflexión sobre la posibilidad de trabajar en territorios que se oponen a la cultura mayoritaria. Una historia alternativa de la cultura contemporánea que explora temas como la rebelión adolescente, el género, la fama, la moda la sexualidad y la religión.
La exposición arranca con una amplia selección de la “paraphernalia” de Sonic Youth que ilustra su completa y heterogénea producción así como fotografías del grupo realizadas por James Welling, Sofia Coppola y Richard Kern. La muestra cuenta con obras de sucesivas generaciones de artistas plásticos vinculados a la banda, desde los artistas de la escena alternativa del downtown neoyorkino de comienzos de los 80, a artistas la costa oeste, como como Mike Kelley, Todd Haynes, Dave Markey, Marnie Weber, Raymond Pettibon, o Cameron Jaime, cuya obra está influida por el contraste entre el glamour del mundo de Hollywood, sujetos radicales como Charles Manson y el agresivo hardcore punk californiano de comienzos de los 80. También se incluyen en la exposición periódicos y publicaciones de escritores pertenecientes a movimientos contraculturales como los Beats y otros representantes de la poesía underground coleccionados por Thurston Moore. Obras de Allen Ginsbert, William Burroughs e Ira Cohen se exponen junto a las de D.A. Levy, Joe Brainard, Gregory Corso, y George Schneeman.
Finalmente, en un espacio diseñado por Dan Graham para la exposición se presenta toda la discografía de Sonic Youth, grabaciones en vivo de finales de los 70 y principios de los 80 realizadas por Graham y videos poco conocidos de la banda.
ARTISTAS PARTICIPANTES Dan Graham, Vito Acconci, Tony Oursler, Cindy Sherman, John Miller, Christian Marclay, Jutta Koether, Isa Genzken, Tony Conrad, Reena Spaulings, Maya Miller, Rita Ackermann, Mike Kelley, Todd Haynes, Dave Markey, Marnie Weber, Raymond Pettibon, y Cameron Jaime entre otros.
Desde principios de los años noventa, Guy Ben-Ner (Israel, 1969) ha utilizado, como metodología de trabajo, filmaciones de video donde él mismo y su familia actúan como protagonistas. Sus obras plantean una continua negociación entre la creación de la identidad individual y las relaciones existentes entre los sujetos al poner en práctica situaciones de cohabitación. Ben-Ner parte de lo micro para analizar convenciones y arquetipos sociales que convierten sus historias íntimas y personales en pasajes reconocibles para el espectador.
Muchos de los videos se inspiran en guiones, cuentos populares y novelas. El análisis de estos pasajes literarios y cinematográficos le permite explotar las convenciones de la narración fílmica: cómo contar una historia, cautivar al público a través de una narrativa, mantener un grado de tensión y entretenimiento… Al mismo tiempo, Ben-Ner permea la magia de la ficción mostrándonos sin coerciones las entrañas de lo grabado, sin temor a que podamos darnos cuenta de cada uno de sus trucos.
Durante varios años el escenario de las obras fue su pequeño apartamento familiar, modificado rústicamente para los rodajes, siempre bajo una estética low tech. En esta serie de videos —que abarca hasta el 2005—, el estudio de la figura paterna dentro de la unidad familiar se convierte en el punto común, siempre con la intención de poder extrapolar la situación hacia cualquier sujeto que trata de conformarse dentro de un grupo.
Auto. Sueño y materia analiza la presencia del automóvil en el arte contemporáneo. A través de más de un centenar de obras de sesenta artistas, procedentes de España y del extranjero, la exposición plantea la relación entre la cultura del coche y la creación artística durante las últimas décadas.
La práctica totalidad de las obras presentadas corresponden a las dos últimas décadas, pero con un fuerte acento en el momento actual, un periodo a lo largo del cual la lectura e interpretaciones acerca del coche desde el campo artístico han ido adquiriendo tanta densidad y complejidad como perspectiva crítica y distanciada acidez. El automóvil ha sido y continúa siendo uno de los medios más eficaces de encarnación material de los sueños. Ahora los artistas se preguntan sobre la realidad de dichos sueños.
La exposición Light Years. Cristina Lucas reúne videos, fotografías, dibujos e instalaciones que escenifican actos performáticos en donde la propia artista, personajes, el mismo espectador o incluso animales, confrontan directamente los símbolos, mitos y metáforas de momentos fundacionales de la dominación patriarcal occidental. En su práctica artística, el uso de la sátira conlleva a una moral ambivalente, que a su vez, desestabiliza la victimización histórica de la visibilidad y movilidad social de las mujeres en la esfera pública. No obstante, la instancia crítica del trabajo de Cristina Lucas, se encuentra justamente en la sobreexposición y literalidad en la representación estereotípica del significado de los signos de la tradición misógina y las agendas y genealogía del feminismo.
Desde hace años Cristina Lucas ha mostrado un continuo interés por interrumpir y confrontar directamente los mecanismos de poder, sus instituciones y los procesos de subjetivización que estos generan, sobre todo aquellos que han colaborado en la histórica jerarquía entre los sexos. En su obra, el uso de narrativa satírica, de imágenes de fantasía y de ambientaciones oníricas, siempre parecen llevar al espectador a una posición ambivalente respecto a como producir un juicio inmediato para determinar una opinión individual sobre el patriarcado, el sexismo, la domesticación la constante lucha de las mujeres para que su representación en la esfera pública no se asimile únicamente en su inclusión legislativa, sino en la modificación cultural de las sociedades.
En esta exposición, sus videos, fotografías, dibujos e instalaciones escenifican actos performáticos en donde la propia artista, personajes o incluso animales, en vez de deconstruir lo simbólico atacan directamente los signos sociales que han participado en la desigualdad. Pero es justamente a partir de la sobreexposición del significado de esos signos, la literalidad en su representación, en donde se encuentra su instancia crítica.
La exposición de Cristina Lucas en el CA2M reúne un grupo significativo de su obra compuesta por videos, fotografías, dibujos e instalación. Realiza un repaso a su obra de los últimos seis años, a las que se suman producciones nuevas realizadas específicamente para esta muestra: Light Years y La liberté Raisonné. En esta última la artista se apropia de la imagen pictórica del emblemático cuadro La Libertad guiando al pueblo, para crear una secuencia de video donde los personajes en la composición toman vida. En el vídeo de Lucas la despetrificación de la libertad, en vez de sen celebrada como acto emancipador, resulta en una trágica historia.