Exposiciones anteriores en Galería MAY MORÉ

Sombras de la memoria

Luis Fega

Fue expuesta desde el 6 de mayo de 2010 hasta 17 de junio de 2010.
Obra de la exposición Sombras de la memoria

En ellos desaparece la dicotomía geometría - gesto y el fuerte contraste de color tan habitual en la pintura de Luis Fega, basado en numerosas ocasiones en el uso exclusivo del blanco y del negro, dando paso a una mayor complacencia en la búsqueda de armonías.

Parece como si con estas nuevas obras estuviese reclamando el pintor, por lo menos de momento, un espacio de mayor sosiego, un modo de trabajo más tranquilo, más apacible. Son cuadros joviales que transmiten el placer de lo pictórico, el gusto por la tradición de la pintura.

El trazo más vibrante, realizado con recorridos breves de pincel, permite una ejecución más continuada en el tiempo, menos dependiente de la explosión emotiva del momento con las dificultades añadidas que este modo de actuar supone.

Por otro lado, con el fin de evitar fáciles asentamientos, y para ampliar en la medida de lo posible su horizonte creativo, Luis Fega viene realizando de unos años a esta parte en paralelo a su trabajo pictórico habitual, otro tipo de obra que parte de planteamientos diferentes y de la cual podremos ver una amplia muestra en esta exposición. Se trata en realidad de lo que bien podríamos denominar como pintura expansiva. Aquí, el rectángulo delimitador se rompe para dejar que las formas invadan el espacio, permitiendo a su vez que los distintos elementos constituyentes del cuadro adquieran mayor grado de libertad en sus posibles combinatorias. En realidad son objetos próximos a la escultura, realizados con la visión de un pintor. Piezas espontáneas, construidas con dosis altas de libertad y que dejan a un lado intenciones narrativas e innecesarios discursos justificativos. Simplemente remiten a ellas mismas y en todo caso a la Historia del Arte.

Son obras formalistas, en las que lo importante está en su dicción, en el modo de decir. De algún modo, pretende el autor con estos encuentro casuales o maridajes forzados, rediseñar las relaciones existentes entre las cosas, neutralizar las representaciones que los conceptos nos dan del mundo para que podamos adentrarnos en una realidad diferente.

En varios de estos trabajos siguen apareciendo reminiscencias de su pintura, logrando que convivan en armoniosa sintonía lo emotivo y lo racional, la geometría y el gesto, además de otros diversos pares de intencionadas antinomias. Emplea para su realización, materiales encontrados, previamente usados; desechos a los que les otorga otra dimensión, un nuevo rango; los cuales al ser portadores de las marcas que el paso del tiempo y el uso han dejado en su superficie, contribuyen desde sí mismos de un modo activo al enriquecimiento de lo creado.

En definitiva, con este tipo de trabajo, pretende el autor, lograr una obra vital, imaginativa, sincera y bella; pero de una belleza, que nada tiene que ver con determinadas proporciones objetivas ni tampoco con la pertenencia a cánones concretos ni a estéticas de moda, sino, con la libertad imaginativa que procura lograr conexiones inéditas entre la sensibilidad y el entendimiento, entre el espíritu y la naturaleza.

Visiones nómadas

Fernando Verdugo

Fue expuesta desde el 16 de marzo de 2010 hasta 29 de abril de 2010.
Obra de la exposición Visiones nómadas

Si como afirma el crítico Francisco Carpio la pintura de Verdugo puede ser calificada de “auténtica arqueología de la memoria”, en esta recreación abstracta de los muros africanos percibimos también una reflexión etnológica del color y los signos. Los paisajes culturales, allí donde las huellas de los seres forjan un universo vivo, son siempre para Verdugo paisajes interiores, cromatismo y signos originarios entrevistos como a la luz cambiante de una vela.

VERDUGO, con su reconocido dominio técnico sobre las orografías y erosiones de la materia, nos trae ahora unas sugerentes evocaciones de Africa en la “piel pictórica” de sus últimas obras. Las espesuras y transparencias de estos trabajos llenos de sutileza, las geometrías mínimas del hábitat primitivo, los motivos ornamentales de una belleza humilde y deslumbrante, nos remiten a África, o mejor, al ensueño de un paraíso perdido en ese “territorio herido al sur del sur”, en palabras del propio pintor, paraíso de luminosas formas primeras, que permanece en nuestro inconsciente albergando las huellas y las masas de color primigenias.

En estas Visiones Nómadas el trabajo del pintor rescata el lustre de las sucesivas capas cromáticas que iluminan los muros de adobe en los poblados africanos más humildes. Protección contra el mal, simbologías espirituales, pero también signos ancestrales de fuerza y la suntuosidad de dotar de dignidad a la pobreza en un arte ejercido tradicionalmente por las mujeres. Los dibujos intuitivos como hilos líquidos, las redes de cuerda, los frisos de triángulos, las retículas talladas de la piel de los reptiles, los zig-zags sintéticos que desde la oscuridad de los tiempos significan manos que se estrechan, los cristales centellantes encastrados en los muros, las cañas piramidales del primer hábitat, laten ahora en las superficies deslumbrantes de VERDUGO. Pero el pintor no pretende hacer una reconstrucción exacta de los pigmentos y las formas que vemos en esas arquitecturas elementales de ciertos paisajes africanos. Eso, dice Verdugo, ya lo han hecho muchos artistas. Lo que a él le interesa es simplificar las imágenes hasta concentrarse en mínimos gestos geométricos o en condesadas masas de color para dotarlas de nueva vida y acercarlas a la mirada de occidente ya transmutadas en “una abstracción de la abstracción”, tal como lo expresa el pintor, para que sean la evocación sutil de un continente dotado de una gran sabiduría estética en medio del dolor y la miseria.

Y por supuesto, VERDUGO sigue configurando un espacio metafísico propio, universo eminentemente sensorial y táctil surcado por esas líneas de luz, huellas y geometrías entrevistas entre el sueño y la vigilia, o como lo describía Francisco Carpio con motivo de una reciente exposición del pintor en Sevilla: “Una geometría que, aunque soñadora y soñada, aparece igualmente bien revestida por la rugosa y física carne de la materia. Táctil irrupción que obliga a las yemas de nuestras pupilas a recorrer, sentir y traducir sus innumerables texturas. Aspereza hiriente de las paredes; lisura metálica del azulejo; porosidad arenosa del albero; frialdad medular del mármol; tacto braille del ladrillo y del suelo; alma dura del hierro, como estanques de metal congelado”.

Raíces al aire

Patricia Azcárate

Fue expuesta desde el 28 de enero de 2010 hasta 11 de marzo de 2010.
Obra de la exposición Raíces al aire

… Ahora, dos años después, ese agua parece haberse evaporado camino del aire. El aire, el vuelo y el suelo, son los argumentos de esta nueva exposición. Su vocabulario se ha hecho ya inconfundible: briznas, ramas, frágiles gestos pictóricos sobre espacios vacíos. O suntuosos brebajes de un azulverdoso característico, que derrama al lado de severas bandas negras y elegantes dorados. O atmósferas rojizas, sofocantes. Y sus esculturas mestizas, flacas de puro atormentadas, de rama y alambre, de metal y madera, que a mí me evocan los lugares en que vivimos, los deteriorados bordes de lo urbano, los deteriorados bordes de una civilización…

Diálogo entre lo natural e industrial, lo abrigado y desnudo, contornos deshilachados y abiertos, en definitiva sueños desvelados desde una realidad matérica.

Pintura de Agua (vaheada)

Sergio Barrera

Fue expuesta desde el 11 de diciembre de 2009 hasta 23 de enero de 2010.
Obra de la exposición Pintura de Agua (vaheada)

Aquí, donde la cordura realiza - en agrio dictamen sobre lo que es y no es apto para lo contemporáneo- un exhaustivo aniquilamiento de todo aquello que no pueda dejarse por escrito, la pintura, aquí y ahora, sigue escapando. Sí, sigue siendo flexible con los diferentes usos a los que se ve sometida.

En estas pinturas, ¿la pincelada aparece convexa y desaparece cóncava, o viceversa? Emerge y se retira, sin límites, ajena al alcance manipulador de la idea de objeto y objetivo. Es gesto firme sin geometría. Razón involuntaria.

El plano, zona, área, lugar o sitio que parece delimitar la pincelada sobre la superficie del lienzo, no es sitio, lugar, área, zona o plano alguno. Ni punto ni línea, tampoco recta; no es una tira ni una banda. No es trazo. No es raya. No es mancha.

Y la pincelada no delimita sitio alguno sobre el lienzo porque no es una cosa y porque lo suyo es cohabitar, disfrute en el encuentro, que es, en todo caso, el reflejo de su forma de permanencia, de estar, no en la Realidad – que, en definitiva, es como decir El Más Allá - pero, quizá, sí más acá o más allá.

Después de veinte años, y de pinturas agrupadas en series con títulos como El tiempo se desvanece ligero y denso en imágenes, Cosiendo la pintura, Danza de recuerdos, Latente o Contraluz, presento - en la galería May Moré y con el subtítulo Vaheada - un grupo de pinturas que, sin hoja de ruta, parecen ser de escaso o nulo carácter idealista.

Transformar los números en sentimientos

Mabel Arce

Fue expuesta desde el 22 de octubre de 2009 hasta 4 de noviembre de 2009.
Obra de la exposición Transformar los números en sentimientos

Diversidad formal para analizar la unidad de lo que supone una cadena, llena de eslabones ubicados en distintos lugares, asociados a distintas personas, movidos por distintas economías...

Es todo uno, y podríamos intercambiar los elementos.

El equilibrio entre ecología, economía, y equidad social, podría llevar a un desarrollo sostenible. Con este trabajo trato de desarticular complejas estructuras sociales, económicas o políticas en que vivimos, desde el punto de vista de la percepción, desembocando en pequeños ejemplos como vehículos narrativos de conflictos, costumbres, necesidades adquiridas, poderes, carencias, etc.

La figura humana como "fachada" protagonista, invita a trasladar sus pensamientos a los nuestros.

El enlace claro con los medios informativos, en este caso la prensa escrita, no es lineal, sino que está claramente descontextualizada, para ayudar así a crear nuevas vías de percepción, que a su vez puedan dar lugar a conclusiones diferentes en su significado.

(Sólo con cambiar de puesto - también en sentido físico-, la percepción de lo mismo resulta distinta, y la relación de poderes, también. Eso ayuda a comprender la unidad, sin importar la forma en que se muestre)

El colapso de la Memoria

Antonio Yesa

Fue expuesta desde el 10 de septiembre de 2009 hasta 17 de octubre de 2009.
Obra de la exposición El colapso de la Memoria

Las esculturas que presento en la galería de arte May Moré son una reflexión acerca de los temores a los que se enfrenta el ser humano a lo largo de su existencia, particularmente en sus relaciones personales -tomando estas en dos sentidos: internas y externas- y espaciales. Internas en tanto que introspectivas, conociendo que llegado a ciertos lugares de la mente, aparecen los miedos ante lo que es y no se quiere mostrar; y externas referidas al protagonista con los demás y lo demás. El título de esta exposición es alusivo a ese espacio mental que tantas veces se bloquea porque -realmente- no existe el deseo de conocer lo que está en su interior. Como viene siendo habitual en mi trabajo, no existe la exposición de la figura humana. Esta se ve sustituida por los elementos utilizados habitualmente por ella, incluso por los lugares en los cuales transcurren los acontecimientos observados.

ESCENOGRAFÍAS DE LA MEMORIA: La lógica de una obsesión

Carolina Ferrer

Fue expuesta desde el 5 de junio de 2009 hasta 31 de julio de 2009.
Obra de la exposición ESCENOGRAFÍAS DE LA MEMORIA: La lógica de una obsesión

Tras su magnífica y ambiciosa exposición “ESCENOGRAFÍAS DE LA MEMORIA: La lógica de una obsesión” (Octubre 2008-Enero 2009) que ocupó las tres plantas del Palau de Valeriola, sede de la Fundación Chirivella Soriano de Valencia, CAROLINA FERRER expone su obra reciente en una nueva muestra en la Galería May Moré. La obra que nos presenta bajo el título “RECUERDOS DEL PORVENIR” alcanza una dimensión y profundidad ejemplares. La artista ha reducido los motivos e intensificado su singular manera de trabajar, manteniendo su interés por el gran formato, las composiciones estables, una apariencia limpia y una gama de colores a la que es fiel. Defiende un modo de trabajar en extremo complejo, a base de resinas y acrílicos. Su sistema de trabajo es lento y tenso. Su pintura elimina lo accesorio, otorgando intensidad a sus imágenes, la limpieza de motivos resulta exigente; el carácter irreal de la luz en sus cuadros (luz sobre la que se asientan buena parte de los logros de estas pinturas), sus rotundos negros, verdes ácidos y magentas tan personales y la técnica empleada a base de resina epoxy dotan de misterio sus imágenes y conforman su sello de identidad, convirtiendo en única la pintura de Carolina Ferrer.

Reaparece en CAROLINA FERRER el conflicto entre su voluntad de ordenar un lenguaje formal firme y controlado para su pintura, capaz de representar un mundo sin atributos, de ideas, y la necesidad de transmitir el pulso del sentimiento. En sus cuadros el dominio de una atmósfera deja siempre paso a la intensidad de una emoción.

El debate entre emoción y razón no deja de estar presente en su obra desde sus comienzos.

En su exposición “ESCENOGRAFÍAS DE LA MEMORIA: La lógica de una obsesión”, Carolina Ferrer deparaba dos sorpresas en su arranque: un vídeo (Extraña forma de vida) en la que recreaba su imaginario sin mostrar las obras; y una instalación (La habitación lúcida) en la que hacía físico lo representado en sus cuadros, sus escenarios de ficción se volvían reales. En “Recuerdos del porvenir”, y, por vez primera, la artista acompaña su obra pictórica de una serie de fotografías. Fotografías que, aun abordando la misma temática que en sus cuadros, nos alejan de ellos en cuanto a la fuerza del color y el contraste lumínico que ellos presentan. La artista ha optado en esta ocasión por recrear una atmósfera de gran sutileza en sus imágenes, sirviéndose para ello de colores desvaídos, tenues, suaves.

“Recuerdos del porvenir” es una gran loa al silencio, a la soledad, a la quietud, al sosiego, al ritmo lento, al recogimiento, a la contemplación, a la reflexión, a la introspección, al pensamiento. Sus figuras humanas, representadas de un modo sintético, en estudiados contraluces, nos remiten siempre a las acciones de mirar, observar, leer, pensar…

Según palabras de la filósofa Maite Larrauri pintar el pensamiento, reflexionar sobre la reflexión, es uno de los objetivos de esta exposición. CAROLINA FERRER captura la fuerza del proceso de pensar, desea hacerla visible: ”Cuando contemplo los cuadros de Carolina Ferrer pienso que eso que veo es una instantánea sin rodeos y sin historias de lo que significa literalmente pensar. Pienso que eso es pensar… Algunos cuadros de Carolina Ferrer merecerían estar en las bibliotecas públicas”.

Rigor, medida, emoción, entrega, riesgo y resultados: poco más cabe exigir a una exposición, especialmente cuando transita por territorios personales, caminos al margen de modas o propuestas generacionales.

(Extracto texto Miguel Fernández-Cid)

DESIRE’S ASHES (Las cenizas del deseo)

MANUEL BOUZO

Fue expuesta desde el 16 de abril de 2009 hasta 30 de mayo de 2009.

En un conocido mito del hinduismo, los dioses, preocupados por la amenaza del demonio Taraka (al que Brahma ha concedido un inmenso poder), encomiendan a Kama (literalmente deseo), el dios del amor, que despierte (con sus dardos cargados de flores y embriagantes aromas) al dios Shiva que, absorto en su permanente meditación sobre el absoluto, no puede procrear, generar vida. De ese modo, al despertarse podrá ver a Parvati, que será su consorte, enamorarse de ella y tener un hijo con el que vencer a Taraka.

Kama, acompañado por su esposa Rati (lujuria, deseo sexual) y por Vasanta (primavera), se acerca temeroso a Shiva y le dispara sus flechas. Shiva, airado, al ver interrumpida su meditación, fulmina a Kama con la luz de su tercer ojo y le convierte en ceniza. Una vez disparada la flecha en la mente creativa para que esta realice su función, Kama, el deseo, la primera causa efectiva en la cadena de la creación, consumido y convertido en ceniza, se convertirá en un ente omnipresente, en todas las mentes, en todas las criaturas.

Después de su residencia en India durante un año (2003-2004), con la beca de Artes Plásticas de la Fundación Botín, posteriormente el Premio de Creación Artística de la Comunidad de Madrid (2005), y la realización de la instalación Desire’s ashes (2007) en una galería de Delhi, Bouzo, sirviéndose de diferentes técnicas (pintura, obras objetuales e instalaciones), continúa con su investigación sobre los vínculos entre mitología y metafísica hinduistas y la psicología.

Desire’s ashes, las cenizas del deseo, es una serie de obras que ahondan en la idea del deseo como elemento imprescindible de construcción, de realización, tanto para la propia actividad artística como para las relaciones humanas, en especial en las relaciones sentimentales.

El deseo, generador de vida y de forma, es el impulso necesario para la creación, para la manifestación, condensación y substancia. Sin embargo, siempre se destruye en su propia consumación, en su propia realización.

En mi obra obtiene mucha importancia lo fortuito.

RICARDO CAVADA

Fue expuesta desde el 26 de febrero de 2009 hasta 8 de abril de 2009.

Después de una época intensa de color, hay un enfriamiento y una eliminación progresiva del mismo. Sea por ausencia o por presencia, el color es el ingrediente básico en su pintura. Del enfrentamiento y tensión que existía en la obra anterior (cuadros de franjas de múltiples colores), en la obra que presenta se limita a uno o dos colores. Incluso llegando al cuadro monocolor, sin forma alguna. Desaparecen las estructuras y las composiciones anteriores, quedando los cuadros cada vez más simples y escuetos. Busca pequeños matices y variaciones apenas perceptibles. Cada día necesito que mi obra sea más escueta, mantengo constantemente la búsqueda de lo mínimo, de lo esencial, eliminando todo lo superfluo, que distraiga de lo realmente importante, me sirven un par de colores. Mi pintura sigue siendo un juego de opuestos: lo sólido y lo líquido, lo gestual y lo meditado, lo opaco y lo transparente. En mi obra obtiene mucha importancia lo fortuito.

Elvira Bach

Elvira Bach

Fue expuesta desde el 11 de diciembre de 2008 hasta 20 de febrero de 2009.

Elvira Bach, única mujer del grupo neoexpresionista “Jóvenes salvajes” y de gran reconocimiento internacional, expone por primera vez en España

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