En su obra utiliza finos alambres de hierro pintado, ensamblados con sumo cuidado por medio de anillas moduladas con precisión. Crea así microespacios dentro de la propia obra, partiendo de un eje central que se expande en todos sus ángulos. De esta manera origina líneas paralelas y perpendiculares que se entrecruzan y cuestionan el valor del espacio, pues las finas varillas se mueven y articulan, giran y basculan sobre su eje principal.
Las obras de Ferro (compuestas básicamente de series estantes, colgantes y una nueva serie de obras adheridas sobre pared) nos recuerdan en el plano bidimensional al dibujo lineal, basado en el cálculo y precisión propios de las ciencias puras. Fuera de lo frío que esta apreciación pueda parecer, la obra de Ferro, aún partiendo de esa concepción matemática, tiende a una corriente emocional e instantánea, conseguida principalmente por su efecto móvil e ilusión óptica.
Knopp Ferro ha participado ya en anteriores muestras colectivas de la Galería: (Pluridimensión, abril – junio 2007; Etéreo, septiembre – octubre 2007; Tamaño Real, diciembre 2007 – febrero 2008 y Diagonal, octubre – noviembre 2008). Ha participado en las principales ferias internacionales como Art Basel, ARCO Madrid o Art Cologne. Asimismo, sus obras están presentes en importantes colecciones públicas de todo el mundo: Colección Ute y Michael Berger de Alemania, Colección de la República de Austria o en la Colección Cisneros de Miami.
Más información podrá encontrar en sitio web de la galería, visitela y podrá descargarse el catálogo de la exposición.
José de Souza Oliveira Filho nació en 1952 en Macaparana, Pernambuco, Brasil. Pintor, diseñador y escultor autodidacta, realiza su primera exposición individual en Recife, en 1970. En 1972 se traslada a Río de Janeiro y en 1973 a Sao Paulo, donde reside actualmente. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en Recife, Río, Sao Paulo, Brasilia, México, Japón, Nueva York, Londres y sus obras forman parte de alguna de las más importantes colecciones públicas y privadas de todo el mundo. Representó a su país en la XXI Bienal Internacional de Arte de Sao Paulo (1991).
La exposición presenta una cuarentena de obras realizadas entre 1992 y 2008. Se trata de obras sobre diversos tipos de papel, pinturas, esculturas (campo al que se ha dedicado los últimos años) y pinturas-esculturas, en la más pura tradición brasileña del Arte íntimamente ligado al diseño de objetos.
Transmite la obra de Macaparana un lenguaje emocional a la vez que instantáneo, en ocasiones cargado de juegos visuales realizados con enorme sentido del humor aunque, al mismo tiempo, profundamente reflexivos y serios. La génesis y el desarrollo de la obra del artista parten de un proceso claro y harmonioso: se trata de objetos decididamente constructivos, que operan en estructuras horizontales-verticales y, en los últimos años, diagonales.
En su obra priman, por un lado, la concepción formal de los objetos, que se da exclusivamente a través de la imaginación del artista: no hay fórmulas, no hay cálculo, sólo la primacía de una geometría intuitiva, que no por eso deja de ser rigurosa.
Por otro, la solución cromática, que no se puede resolver sin un conocimiento visual y táctil de la pieza. A partir de la existencia concreta, el objeto (bi o tridimensional) pide un color u otro. El artista siempre los aplica teniendo en cuenta el proyecto ya iniciado. Así, el color no es en si sustantivo, depende de la presencia concreta de la superficie donde será aplicada. Hecho esto, el color gana autonomía y funciona como forma. Es el uso del color como elemento compositivo concreto, y no como vibración de la luz, lo que confiere al trabajo un alto grado de especificidad: se trata de la interacción entre forma y color.